El aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona–El Prat dará un paso relevante con una actuación muy concreta: derribar antiguas estructuras en desuso junto a la Terminal 1 para recuperar 51.000 metros cuadrados como espacio natural dentro del Delta del Llobregat.
El proyecto, promovido por Aena y publicado en el BOE, contempla el desmantelamiento del antiguo aparcamiento de autobuses, la vieja parrilla de taxis, una base de señalización aeronáutica y varios viales que hoy ya no tienen uso.
La noticia tiene un detalle muy importante para el debate público: no se trata de una compensación ligada a una futura ampliación, sino de una intervención ambiental pendiente desde la gran ampliación del aeropuerto de hace más de 15 años, tal como se acordó en 2009.
Además, toda la actuación se ubica dentro del término municipal de Viladecans, en un entorno altamente sensible desde el punto de vista ecológico: espacios protegidos de la Red Natura 2000, ZEPA (zona de especial protección para las aves) y áreas vinculadas a los humedales del Delta del Llobregat como Remolar-Filipines.
Renaturalización en Viladecans: qué se derriba exactamente en El Prat
Cuando se habla de la renaturalización del aeropuerto de El Prat en Viladecans, no se trata de un plan abstracto. El BOE describe con precisión qué infraestructuras se eliminan y cómo se recuperará el terreno.
Según el documento oficial, Aena prevé demoler:
- Antiguo aparcamiento de autobuses: 12.000 m²
- Antigua parrilla de taxis: 24.000 m²
- Basamento para señales de aproximación (estructura para sistemas luminosos aeronáuticos): 4.785 m²
- Viales y superficies asociadas: más de 22.000 m²


En total: 51.000 m² renaturalizados, que pasarán a integrarse en el entorno natural del Delta del Llobregat.
Esta recuperación también busca un objetivo ecológico de fondo: mejorar la conectividad del corredor biológico de Can Sabadell, conocido como Filipines Nord, un elemento clave para el equilibrio ambiental del delta.
Delta del Llobregat y Red Natura 2000: por qué esta zona es tan sensible
El aeropuerto de El Prat está situado en un enclave único: un arco de humedales, marismas, zonas agrícolas y playas del Delta del Llobregat, uno de los espacios naturales más relevantes del área metropolitana de Barcelona.
En el caso de esta intervención en Viladecans, el BOE detalla que el proyecto se desarrolla en:
- ZEPA Delta del Llobregat (ES0000146)
- LIC Aiguamolls del Delta del Llobregat (ES5110027)
Ambos vinculados a Red Natura 2000, la red europea de espacios de protección ambiental.
Este entorno alberga especies de aves de especial interés y una biodiversidad frágil, motivo por el que requiere controles ambientales estrictos cuando se ejecutan obras.
¿Tiene relación con la ampliación del aeropuerto? No, pero reabre el debate
Uno de los aspectos más destacados de esta noticia es que no se vincula directamente a las compensaciones ambientales que se están discutiendo en torno a una posible ampliación de El Prat.
La renaturalización que se anuncia ahora responde a medidas correctoras asociadas a ampliaciones pasadas del aeropuerto, una deuda ambiental que quedaba pendiente.
Aun así, el contexto actual hace inevitable que el tema vuelva a la conversación pública. En los debates recientes sobre la ampliación se ha hablado de:
- descartar el alargamiento hacia Castelldefels y Viladecans por el impacto sobre Remolar-Filipines
- apostar por una prolongación hacia el otro lado, en dirección a La Ricarda
Este punto ha generado polémica y fuerte presión ecologista y social en los últimos años.
En otras palabras: aunque el proyecto no sea “de ampliación”, sí se ejecuta en un territorio donde cada metro cuadrado tiene implicaciones ambientales y políticas.
Un parking “sin asfaltar” de 100 plazas para visitar Remolar-Filipines
La renaturalización en Viladecans incluye también una pieza práctica: la construcción de un aparcamiento sin asfaltar destinado a visitantes del espacio natural.
Características del parking:
- 100 plazas
- 3.500 m²
- superficie sin asfaltar (según la descripción del proyecto)
El BOE centra su análisis ambiental tanto en los derribos como en este nuevo aparcamiento, por el impacto que podría tener el tránsito humano en un entorno de alta protección.
Evaluación ambiental: por qué el BOE dice que no hace falta una evaluación ordinaria
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico resolvió que el proyecto no tendrá que someterse a evaluación de impacto ambiental ordinaria, tras un proceso de análisis ambiental y consultas.
Entre los actores consultados se incluyen:
- Agencia Catalana del Agua
- ayuntamientos de Viladecans y El Prat
- entidades ecologistas como DEPANA
Además, se realizaron prospecciones (enero y febrero, según la información publicada) y se concluyó que:
- no se afectarán especies de flora protegidas
- no se detectaron impactos directos sobre especies de fauna amenazada
- el principal riesgo potencial durante obras es molestias por ruido y maquinaria, mitigables con planificación
El propio documento indica medidas para minimizar estas molestias, como:
- calendario de obras que evite el periodo reproductor de aves
- gestión controlada de residuos
- restauración inmediata de superficies alteradas
Con todo ello, los informes de la Generalitat concluyen que el proyecto no supone impacto negativo significativo y, al contrario, mejora la conservación del delta.
¿Cuándo empezarán las obras? Lo que se sabe del calendario
El BOE no fija una fecha exacta de inicio, pero sí indica un dato operativo muy relevante:
- el proyecto necesitará aproximadamente un año para su finalización
Es decir: hablamos de una intervención que, una vez arranque, podría completarse dentro de 12 meses, siempre que no surjan modificaciones, condicionantes ambientales o imprevistos de obra.
Por qué esta renaturalización en Viladecans importa más de lo que parece
A nivel de ciudad, esta actuación tiene varias lecturas:
1) Recuperación real de espacio natural
No es una medida simbólica: 51.000 m² es una superficie significativa en un delta urbanísticamente presionado.
2) Corregir impactos históricos
La intervención se enmarca en compromisos ambientales antiguos, pero ejecutarlos ahora permite cerrar una herida generada por infraestructuras que ya estaban en desuso.
3) El delta como frontera estratégica
El Delta del Llobregat es uno de los espacios donde más choca el modelo de crecimiento (infraestructuras, turismo, logística) con el modelo de protección ecológica. Esta noticia añade un punto a favor del segundo, aunque no cambie el marco general del debate.
Preguntas Frecuentes sobre la renaturalización del Aeropuerto del Prat en Viladecans
La renaturalización del aeropuerto de El Prat en Viladecans es el derribo de infraestructuras en desuso para recuperar 51.000 m² como espacio natural del Delta del Llobregat.
Se derriban el antiguo aparcamiento de autobuses, la vieja parrilla de taxis, un basamento de señales de aproximación y viales asociados para renaturalizar la zona.
La actuación se ubica íntegramente en el término municipal de Viladecans, en espacios del Delta del Llobregat protegidos por Red Natura 2000 y ZEPA.
No. El BOE indica que no está vinculada a compensaciones por una futura ampliación, sino a medidas pendientes asociadas a ampliaciones pasadas del aeropuerto.
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